
En tu planta
Nos integramos en tu equipo y en tus normas de seguridad.

Soldadores cualificados en MAG y TIG que se incorporan a tu planta con un responsable nuestro al frente. Tú recuperas el plazo; nosotros nos ocupamos del trabajo.
Un pedido grande o varias referencias a la vez que tu equipo no puede absorber.
Tubería, soportes, estructura y reparaciones en una ventana corta, con fecha de inicio y de fin.
Una baja, un proveedor que falla o una entrega que se ha retrasado.
Primeras unidades que necesitan atención directa antes de fabricar en serie.

Nos integramos en tu equipo y en tus normas de seguridad.

Uniones controladas, con su registro de soldador.

Inspección visual y dimensional antes de cerrar la jornada.
Lo dejamos claro en la oferta para que el trabajo avance sin interrupciones ni sorpresas.
Para empezar a soldar desde la primera hora, cerramos contigo estos puntos antes del primer día.
Sí, trabajamos con nuestros equipos sinérgicos pulsados. Gas, energía, extracción y elevación se acuerdan antes de empezar y quedan por escrito en la oferta.
Sí, según ISO 9606‑1 y ASME IX. Si tu cliente o tu inspector los pide, te enviamos las cualificaciones y los procedimientos antes de empezar.
Cuanto antes, mejor, pero cuéntanos siempre tu caso: te respondemos en 24 horas laborables con la disponibilidad real y la fecha en que podemos incorporarnos.
Tú. Fijamos juntos el criterio de aceptación antes de empezar y el cierre lo firma tu responsable.
Coordinamos la documentación de CAE y los permisos que exija tu empresa antes del primer día.
Depende de la distancia y la duración del trabajo. Te lo indicamos en la oferta, sin letra pequeña.
Cuéntanos qué hay que soldar, dónde y para cuándo. En 24 horas laborables te confirmamos si podemos hacerlo y qué falta, y cuándo podemos estar allí.